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La heroica tarea de ahorrar

FABIO ALBERTO FERMI |  EL UNIVERSAL
domingo 17 de febrero de 2013  12:00 AM
Sin duda alguna, ahorrar es mucho más que una buena costumbre, es un mecanismo casi indispensable para poder crecer si no se quiere depender exclusivamente del vicioso círculo crediticio, el cual aunque en algunas ocasiones puede resultar útil, no debe convertirse en la forma principal de adquisición de bienes a fin de no comprometer de antemano nuestro propio esfuerzo traducido en trabajo. En nuestro caso, como venezolanos que vemos nuestros ingresos regulares en intérvalos mensuales, el problema recae en la forma en la cual optamos por resguardar esos escasos fondos que con gran esfuerzo logramos ahorrar luego de hacer frente a nuestras obligaciones.

Comúnmente para ahorrar acudiríamos a una entidad bancaria donde encontraríamos un abanico de opciones para no solo resguardar sino ampliar en el tiempo los fondos que confiemos a la institución. Por supuesto, opciones de ahorro que devengarían altos intereses seguramente traerían mayores riesgos que aquellas menos riesgosas y por ende con menores ganancias. Pero en todo caso, en cualquiera de estas opciones siempre se estaría protegiendo el dinero depositado y el o la ahorrista podría contar en el futuro con al menos la totalidad de esos fondos para hacer frente a cualquier necesidad o inversión.

En nuestro caso y en el caso de los que mensualmente logran apartar unos pocos fondos del salario pensando en el porvenir, el escenario es mucho más complejo. En primer lugar, nuestra entidad bancaria de confianza puede ofrecernos solo dos productos básicos de ahorro: la cuenta de ahorro convencional y la apertura de un depósito a plazo fijo. En este punto es necesario hacer énfasis en que para considerarse ahorro, los fondos que se logran apartar deben primordialmente conservarse (mantener el valor) o incrementarse (obtener mayor valor) en el tiempo. Para eso necesitamos tomar en consideración un factor primordial: la inflación. En segundo lugar, una vez que destinamos nuestros ahorros a la mejor opción bancaria que tenemos a nuestro alcance, la cual en nuestro caso normalmente sería el depósito a plazo fijo, estaremos entonces recibiendo una tasa de interés en torno al 15% anual que en comparación a la tasa del 21% del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC o Inflación) del Banco Central de Venezuela al cierre de 2012, nos dejaría un rendimiento negativo del 6%. Es decir que en el mejor de los casos, si con mucho esfuerzo logramos ahorrar algo de nuestro salario entre enero y diciembre de 2012 y lo colocamos en un plazo fijo para "resguardarlo", en vez de tener mayores ahorros gracias a los intereses devengados, amaneceríamos en el 2013 con un 6% menos de dinero en nuestra cuenta. Esto es igual a decir que como retribución a nuestro esfuerzo de trabajo y máxima eficiencia en el uso de nuestros recursos económicos, estaremos perdiendo solo un 6% de nuestro patrimonio en vez de un monto superior, de haberlo dejado en la cuenta corriente o de ahorro. Este razonamiento no contempla ajustes inflacionarios, especulación o devaluaciones de moneda como la recientemente anunciada que se traducen en incrementos exponenciales de inflación, afectando aún más la perspectiva de recuperar al menos el mismo monto que nos propusimos ahorrar.

Esta situación es una de las que causa mayor efecto en la población que depende de un salario constante y que mes a mes debe cubrir sus necesidades mientras lucha por preservar al menos un pequeño porcentaje para poder cumplir con el heroico objetivo de ahorrar. Al percatarse de que la alternativa del plazo fijo no es realmente una forma de preservar o incrementar el patrimonio ahorrado por lo expuesto anteriormente, las personas deben recurrir a mecanismos no convencionales. Estas alternativas no son en ninguno de los casos opciones correctas o justas de ahorro ya que son mucho más propensas a cambios bruscos y al no estar diseñados para convertirse en métodos de ahorro, descompensan y afectan inflacionariamente el mercado. Este es el caso puntual de las personas que deciden resguardarse en el mercado de vehículos nuevos o usados, inmuebles físicos o en preventa, productos de línea blanca e incluso de tecnología como celulares y computadoras. Todo esto crea un desmesurado y súbito requerimiento de bienes que excede la disponibilidad regular lo cual conlleva a una escalada de precios y ultimadamente a la dificultad para su ubicación y obtención.

Sin duda, para alcanzar el ya difícil objetivo de ahorrar se requiere una gran disciplina, fortaleza y eficiencia pero en nuestro caso, adicionalmente es necesario buscar alternativas no tradicionales enmarcadas fuera del sistema que nos permitan obtener un resguardo medianamente seguro para poder al menos conservar en el tiempo esos escasos fondos que con dificultad logramos reservar. Ciertamente resulta frustrante planificar pensando en que se cuenta con ciertos fondos en el banco para luego darse cuenta de que esos fondos han perdido su valor real y ya no tienen la capacidad adquisitiva que una vez tuvieron. En una nación con un crecimiento anual reportado que supera el 4%, tener diversidad, continuidad y efectividad en productos bancarios atractivos para los y las ahorristas se convierte en una necesidad imperante, especialmente cuando es del interés de todos que estos fondos permanezcan dentro de nuestras fronteras y eviten el lamentable redireccionamiento al mercado de divisas.

fabiofermi@gmail.com


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Comentarios (3)
páginas:
1 |
Por JOSE NUNES
17.02.2013
8:33 AM
EN EPOCAS DE ALTAS INFLACIONARIAS EL UNICO AHORRO QUE REALMENTE VALE ES ANTECIPAR LAS COMPRAS NECESARIAS. ALIMENTACION SOBRE TODO QUE ES LOMAS RENTABLE,POR QUE ES LO QUE MAS SUBE. HAGAN LAS CUENTAS Y VERAN.
 
Por juan peres
17.02.2013
7:45 AM
Ahorrar con Bolívares es imposible, porque la tasa normal de la inflación nacional es mayor a la tasa del interés bancario. Aparte de que el gobierno le mete la mano en el bolsillo a los venezolanos cuando necesita bastante dinero de una vez, a través de la devaluacion.
 
Por Jose A. Fajardo Puertas
17.02.2013
5:21 AM
Que inteligentes son los demás vecinos; que no votan a los terroristas rojitos y en sus respectivos países (aún sin petróleo) la inflación es de un dígito, hay inversores, industrialización, comercio, moneda bien, mercados super-abastecidos, paz, buena sanidad, seguridad, buenas infraestructuras, respeto a las leyes (y a la Constitución, Derechos Humanos, etc.), agua potable en sus casas, etc. ESTAS SON LAS COSAS QUE LE FALTA A ESTE PUEBLO DESDE QUE LO GOBIERNA HUGO CHÁVEZ Y CASTRO.
 
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