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VÍCTOR MELO ZURITA
EL UNIVERSAL
Hay que pasar la página de la campaña anterior.
36 derrotas en 62 juegos relegaron a Caribes de Anzoátegui
al último lugar de la división oriental, por lo
que el objetivo para la 2007-2008 es reivindicarse. Y es que
un equipo que posee en sus filas a peloteros de gran valía
y destacada labor en la liga venezolana merece respeto. Luis
González, Omar Infante, Eliézer Alfonzo y Carlos
Maldonado, causarán más de un dolor de cabeza a
los lanzadores y managers de los restantes siete clubes.
Pero la clave para regresar al round robin será el aporte
que puedan brindar con su madero el veterano Lino Connell,
junto a los jóvenes José Tábata, Juan
Francia, Jonathan Herrera, Niuman Romero, Javier Brito, Iván
Ochoa y Alex Requena. Todo esto sin mencionar que pudieran
contar con la experiencia y poder de Juan Rivera.
La presencia del jardinero grandeliga, Jody Gerut, aportará
fortaleza y contacto a la alineación del manager Marcos
Davalillo, quien también contará con los servicios
del puertorriqueño Andrés Torres y el infielder
Rico Washington. Pero las dudas giran alrededor del staff
de pitcheo. El flojo desempeño de los lanzadores fue
la razón principal de la debacle de la temporada pasada,
cuando quedaron eliminados en la ronda regular. Las aspiraciones
de la tribu anzoatiguense dependerán en gran medida del
nivel que demuestren los criollos Ismael Ramírez, Amalio
Díaz, Álex Herrera, Carlos Vásquez, Marcos
Carvajal y Alberto Bastardo.
La importación está basada para atacar el débil
pitcheo que saltó a la vista en 2006-2007. Ariel Prieto,
Mike Smith, Mark Palmer y Matt Scherer serán clave
para dar batalla desde el montículo.
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