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LUISCARLOS GONZÁLEZ
EL UNIVERSAL
En 1991 la Liga Venezolana de Beisbol Profesional incorporó
a las divisas Caribes de Oriente y Petroleros de Cabimas al
campeonato. No obstante, la expansión fue un fracaso
para Petroleros, que nunca contó con el respaldo de una
fanaticada debido a sus penosos resultados. Así empezó
la novela que lo convirtió en Pastora de Occidente y,
seguidamente, en Pastora de los Llanos. Sin embargo, el renacimiento
del equipo bajo el nombre de Bravos de Margarita vislumbra
un panorama positivo.
Aunque el conjunto insular está en plena reestructuración,
para nadie es un secreto la calidad de sus peloteros. Con
la excepción de Álex Cabrera, quien fue cambiado
a los Leones del Caracas por Wilfredo Ledezma, Felipe Paulino
y William Bergolla, el equipo mantiene en sus filas
a los receptores Ramón Hernández, Miguel Montero
y Yorvit Torrealba, y a los infielders Maicer Izturis y Alberto
González.
Lamentablemente, la mayoría se pondrá la casaca
de los Bravos al terminar con sus compromisos en las Grandes
Ligas. Hernández, catcher de los Orioles de Baltimore,
está condicionado por la cláusula de fatiga extrema,
Izturis participó en los playoffs con los Angelinos de
Anaheim y Montero hizo lo propio con los Cascabeles de Arizona.
Por ello, Bergolla, Frank Díaz y René Reyes tendrán
una enorme responsabilidad en octubre y noviembre.
Siete son los peloteros foráneos confirmados para sumarse
a la causa insular. Kasey Olenberger, Mike Connolly (ambos
con experiencia en la Liga), Dustin Nippert, Ricky Barret
y el cerrador Matthew Peterson reforzarán el pitcheo,
mientras que el boricua Luis Matos y Joe Thurston ayudarán
en los jardines.
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