CARACAS, domingo 28 de septiembre, 2008 | Actualizado hace
Al igual que antes del Viernes Negro, el petróleo representa 94% de las exportaciones y es lo único que permite cubrir las importaciones (F. Gerardi/Archivo)
Atados como ningún otro país a lo que suceda en
el impredecible casino de los precios petroleros, cada viernes,
cuando el Ministerio de Energía difunde a cuánto
se cotiza la cesta de crudos, los venezolanos saben si continúa
la ilusión de bienestar o comienzan tiempos duros.
La volatilidad es total y el efecto que la crisis en Estados
Unidos puede desatar añade mayor incertidumbre. Entre
el 5 de julio y el 19 de septiembre el barril venezolano cayó
en tiempo récord 37 dólares para aterrizar en 88,76;
entonces, con la respiración contenida, el país
sintió alivio tras el rebote que lo lleva esta semana
hasta 98,28 dólares.
Un vuelo rasante sobre las cifras del Banco Central desnuda
la vulnerabilidad: en diciembre de 1982, dos meses antes del
Viernes Negro de febrero de 1983, el petróleo representaba
94% de las exportaciones y las reservas internacionales nueve
meses de importaciones.
El año anterior al ajuste de 1989 y al Caracazo, las
exportaciones petroleras significaban 80% del total y existían
ocho meses de importaciones en reservas. Al cierre del segundo
semestre de este año, la venta de crudo representa 94,6%
de las exportaciones y al 25 de septiembre existen 10 meses
de importaciones en reservas.
Los escenarios
Si bien esto deja en claro que tras cuatro años
de excelentes ingresos el país no ha avanzado en la meta
de diversificar la economía y está expuesto, la cantidad
de dinero que tendría la administración de Hugo Chávez
en un cúmulo de fondos de uso discrecional, alojados en
organismos como Bandes y el Banco del Tesoro, crean un amortiguador
a tomar en cuenta.
La mayoría de los analistas coincide en que la variable
a evaluar es 2009 porque este año, gracias a que el petróleo
venezolano acumula un precio promedio de 102 dólares
a septiembre, existen suficientes ingresos para superar cualquier
desajuste.
Un estudio elaborado por Ecoanalítica evalúa los
escenarios de un precio del petróleo de 85, 50 y 70 dólares
en 2009.
"Tanto el escenario de 70 dólares como el de 50 dólares
son literalmente explosivos", dice la firma, pero añade
que "el colchón" de entre 57 mil y 46 mil millones de
dólares que tiene el Gobierno para cubrir gasto hace
que "ni siquiera una baja estructural de 25% en los precios
petroleros represente problemas significativos (en términos
de colapso) para 2009.
No obstante, subraya que "el punto importante es qué
pasará después de que los recursos excedentarios
se acaben: el Gobierno necesitará realizar una maxidevaluación
como mecanismo de ajuste fiscal (permite obtener más
bolívares por los petrodólares), con elevados costos
en términos de inflación y crecimiento".
No es tanto
La poca transparencia de las finanzas públicas
lleva a que existan distintos cálculos sobre el dinero
que tiene el Ejecutivo. Abelardo Daza, gerente de investigación
de Equivalores, considera que "en activos líquidos distintos
a las reservas internacionales existen unos 15 mil millones
de dólares".
Si el petróleo cae 30 dólares desde el nivel actual,
el Gobierno tendría unos mil millones de dólares
menos cada mes, "entonces hablamos de que habría para
cubrir unos 15 meses, el problema fiscal se presenta si hay
un descenso más o menos prolongado", afirma Daza.
¿Significa esto que no hay por qué preocuparse
en 2009? Abelardo Daza señala que "el Gobierno no va
a quebrar, pero con un descenso del petróleo se dispararía
el tipo de cambio paralelo, Cadivi haría más lenta
la entrega de dólares para importaciones, saldría
más costoso el financiamiento para el país, estos
desajustes impactarían a la población, por poner
un ejemplo, con mayor inflación".
El cuadro interno ya es complicado. En los últimos doce
meses el precio de los alimentos acumula un salto de 50% y
a pesar del brillo del crudo el riesgo país de Venezuela
es el más elevado de América Latina, circunstancia
que se traduce en que la República tendría que pagar
una elevada tasa de interés para obtener préstamos.
En un entorno de caída del petróleo también
es previsible que la inversión privada se torne más
recelosa en anticipación a una crisis severa y la creación
de empleo tienda a disminuir.
Capitalismo enfermo
La teoría indica que los bancos cumplen un rol
vital en la economía captando recursos de quienes tienen
excedentes para entregarlos en forma de créditos a personas
y empresas.
Pero la ingeniería financiera de Wall Street introdujo
un cambio que ha derivado en una crisis sin precedentes.
Los bancos entregaron créditos hipotecarios a personas
de bajo historial. Posteriormente, los créditos fueron
empaquetados y vendidos a bancos de inversión. Además,
aseguradoras emitieron pólizas para garantizar el pago
de los papeles.
Cuando la realidad acabó con el mito de que el precio
de las casas nunca cae y buena parte de los deudores dejó
de pagar las hipotecas, tomó cuerpo una tormenta financiera
que ha derribado a la principal entidad de ahorro y préstamo
de Estados Unidos (Washington Mutual), la primera aseguradora
del mundo (AIG) y dos torres gemelas de Wall Street (Lehman
Brothers y Bear Stearns).
La economía de Estados Unidos muestra signos claros
de desaceleración, el desempleo creció a 6,1% en
agosto, la producción industrial cayó 1,1% y las
ventas al detal muestran el peor desempeño desde el 11
de septiembre de 2001.
Si Estados Unidos cae en recesión y comienza a consumir
menos la economía de los países que le venden sus
productos, entre ellos China e India, se verán afectadas
y el resultado puede ser menor consumo de petróleo y
por tanto un ajuste a la baja en los precios del crudo.
Si bien esta realidad comienza a tener peso y el barril muestra
una caída importante desde el pico de julio, el temblor
en las bolsas del mundo ha derivado en que los inversionistas
busquen refugio en los contratos a crudo a corto plazo, circunstancia
que sirve de soporte a los precios.
Para evitar caer en crisis los venezolanos deben apostar,
a diario, que la fortuna no les juegue una broma pesada.
vsalmeron@eluniversal.com
Víctor Salmerón
EL UNIVERSAL
04:59 PM. Internacional. La OEA ha comenzado sus gestiones diplomáticas pero admitió que está pesimista respecto a conseguir la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya antes del plazo fijado para el sábado por la férrea oposición del gobierno de Roberto Micheletti. "Haré todo lo que pueda, pero pienso que será muy difícil cambiar las cosas en un par de días", dijo el secretario general de la OEA.
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Se realizó la tercera edición de "White Nights Festival" dirigido por Valéry (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
Vieron la luz hace unos meses y ya más de 120 corredores forman parte de las (...)
Ileana Magual Mandé
Energía de la buena
Ser feliz o el término "felicidad" puede significar un mundo de cosas diversas (...)
Aliana González
Caracas bipolar
Día a día observamos la privatización de las aceras: los buhoneros llegan, casi (...)
Mariángela Lando
Fanáticos del cable
En "Lost" volvemos a la casilla de salida. El capítulo final de esta quinta (...)