NORA SÁNCHEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Mérida.- Los fuertes aguaceros que azotan desde el pasado fin de semana a la geografía del estado Mérida hicieron estragos en la vialidad de la entidad andina, sobre todo en las deterioradas carreteras que conducen a los pueblos del sur del estado.
Las lluvias ocasionaron grandes deslizamientos de tierra en las vías que conducen a los poblados de Mucutuy, Canaguá, San José y Guaimaral, según lo informó el titular de la Dirección de Protección Civil (PC) de Mérida, Noel Márquez.
Las constantes precipitaciones del lunes en la tarde y noche produjeron los desprendimientos de tierra, que a su vez aislaron aproximadamente a tres mil personas que habitan en aldeas del sur merideño.
Márquez informó que desde ayer martes la maquinaria pesada comenzó a trasladarse hasta la zona afectada por las lluvias a fin de remover lodo y escombros que yacen sobre las carreteras y que desde el lunes en la noche mantienen incomunicadas a varias familias.
A pesar de que los aguaceros continuarán por al menos 48 horas más, Noel Márquez dijo que Protección Civil trabaja para restablecer el paso por los sectores afectados, por lo que estima que los trabajos de despeje de las vías se llevarán un par de días.
"Nos encontramos laborando arduamente para restablecer lo que se ha dañado por el ciclo lluvioso que actualmente afecta la cordillera andina. Hemos dispuesto de todas las maquinarias necesarias y del personal especializado para solventar la situación", agregó el funcionario.
Las personas aisladas que habitan en aldeas lejanas están abastecidas de alimentos y agua potable, pero de llegar a prolongarse la situación, Márquez dijo que el Ejecutivo regional tomará medidas para surtir de comida, medicinas y agua potable a esas 3 mil personas.
Pese al aislamiento, PC considera que la situación no es grave y asegura que la normalidad de la zona depende en gran medida de la rapidez con la que se hagan los trabajos de limpieza de las carreteras perjudicadas.
El cuerpo encargado de prevención y salvamento se mantiene alerta por las precipitaciones que han caído sobre la entidad, monitoreando ríos, quebradas y zonas calificadas como vulnerables y de alto riesgo.
Asimismo, Márquez puntualizó que el río 15, en Arapuey, al norte del estado Mérida, creció la noche del lunes por el aguacero sin ocasionar daños materiales ni pérdidas humanas que lamentar, pero generó alarma en la población del lugar.