Bruselas.- El presidente Hugo Chávez debe cambiar su "rumbo radical", buscar compromisos con la oposición y gobernar el país de forma más eficaz, para evitar que 2008 pueda marcar el comienzo de su declive, dice el informe de la International Crisis Group (ICG), un centro de estudios para prevenir conflictos.
El documento, en el cual se analiza la situación venezolana, recomienda a todos los actores políticos nacionales e internacionales (Gobierno, oposición, estudiantes, OEA, Estados Unidos) propiciar estabilidad política y económica del país y de la región.
El estudio de 25 páginas reseñado por Efe señala como principales problemas del país la confrontación política, el empeoramiento económico, la creciente corrupción y el suministro de algunos alimentos; mientras que en el exterior son la continuación de las diferencias con Colombia y la implicación de Chávez en otros países latinoamericanos.
Dice que tras la derrota en el referendo constitucional de 2007, Chávez "afronta crecientes presiones", no sólo de la oposición, sino también de su propia base, y su campo "pierde impulso", con una burocracia en la que hay más corrupción y con "pobre" capacidad de gestión.
Sobre las elecciones del 23N y los inhabilitados, pide que el Gobierno "establezca garantías" de transparencia y deje claro "que no se tolerará la violencia" de ningún lado. Además, solicita que la oposición reconozca que el mandato de Chávez acaba a finales de 2012. Sugiere que la OEA envíe una misión de observación electoral para ayudar a garantizar la integridad de ese proceso.