-¿Considera que hay un riesgo de conflicto militar con EEUU pese a la interdependencia petrolera?
-Ese sin duda es un freno importante, tanto para Chávez como para Estados Unidos, porque Estados Unidos no ha dejado de comprar petróleo venezolano, pero Venezuela no ha dejado de vender su petróleo a Estados Unidos, entonces los dos están atados de alguna manera. El problema es que el presidente Chávez, por razones que le son propias, ha decidido desde hace algún tiempo, incluso desde la época de Saddam Hussein, que los enemigos de Estados Unidos son sus amigos. Esa es una táctica que puede ser muy hábil, pero también es un táctica riesgosa, porque a veces Estados Unidos termina en un nivel de confrontación con sus enemigos y si el presidente Chávez es amigo de los enemigos de Estados Unidos, puede el conflicto salirse de cauce y transformarse en un conflicto con Venezuela.
-¿Está México preparado para asumir el papel de Venezuela en el suministro petrolero a Estados Unidos en caso de ocurrir tal confrontación?
-Tengo la absoluta certeza que no. Nosotros ya vendemos 90% de nuestras exportaciones petroleras a Estados Unidos, o sea, tenemos muy poco que le pudiéramos quitar a otros y venderle a Estados Unidos, y nuestra producción está declinando.
¿Cómo ve las relaciones entre México y Venezuela?
-El presidente Calderón tomó la decisión de dejar todo atrás sin resolver los diferendos entre el presidente Fox y el presidente Chávez, ha aceptado varias menciones todavía un poco ofensivas del presidente Chávez hacia él, y esto permitió que volvieran los embajadores, pero no se ha dado el encuentro bilateral entre Calderón y Chávez, que todo el mundo vaticinaba desde hace un año y medio. Se saludan en las cumbres, como se saludaban Chávez y Fox, pero este intento de mejorar las relaciones hasta hoy no pasa del nivel retórico.