DELIA MENESES
EL UNIVERSAL
Ya pasaron quince años desde que murió Napoleón, la jirafa del Zoológico de Caricuao. El 31 de julio, cuando el parque celebre 35 años, una jirafa africana traída de Cuba llegará a Caracas y usará por primera vez el cubil diseñado para estas especies, el único que existe en Venezuela.
Carlos Audrines, coordinador del zoológico del suroeste, quien visitó Cuba recientemente para concretar el convenio de intercambio de animales, guarda en su laptop todas las sorpresas que le deparó el recorrido por el Zoológico Nacional de Cuba.
Las fotos dan cuenta de un verdadero safari a las afueras de La Habana, donde jirafas, cebras, antílopes, rinocerontes, elefantes y otros ejemplares coexisten en comunidad, libre de rejas, en un espacio de 340 hectáreas.
"Una sola de las áreas de exhibición del zoológico cubano tiene 46 hectáreas", describe Jesús Eduardo, médico veterinario, quien también viajó a la isla. El de Caricuao tiene 630 hectáreas (que equivalen a 2.625 campos de béisbol) pero actualmente sólo 36 están desarrolladas.
La jirafa africana no vendrá sola. Cuba surtirá a Caracas de animales que hace más de dos décadas no existían en los espacios del Zoológico de Caricuao, entre ellos leones, cebras y un rinoceronte.
"Desde hace muchos años que no llega ningún animal, los que existen han ido envejeciendo y no se reponen", explica Audrines. De estas ausencias conoce bien la elefanta Ruperta, que está sola desde el 11 junio de 2006. La situación sólo cambiará si prospera el programa de inseminación artificial con una especie de algún zoológico de América Latina.
Actualmente, el parque de Caricuao volvió a integrar la Asociación venezolana y la latinoamericana de Zoológicos, gracias a las cuales puede intercambiar especies y asesorías.
Caracas, alguna vez, formó parte de la Sociedad Mundial de Zoológicos y Acuarios pero ahora está fuera del listado de sus miembros. Audrines trabaja para que Caricuao regrese a esta lista y también por otros proyectos más urgentes, como el convenio con la Fundación Banfoandes quien aportará recursos para reparar los baños, instalar bebederos, colocar señalizaciones, comprar equipos para la captura de animales y mejorar las exhibiciones.
El proceso de intercambiar animales incluye una serie de gestiones burocráticas, entre ellas someter a las especies a una cuarentena, tiempo en que se le realizan diferentes exámenes médicos.
Apartados del resto de la fauna del parque se encuentran las especies que viajarán a La Habana. Entre ellas, un puma, imponente, que se estresa con facilidad. Por eso, fue aislado con un toldo verde que recubre toda su jaula y lo aísla del entorno antes de emprender el viaje.