Río de Janeiro.- Brasil y Argentina firmaron un empate sin goles en partido por la eliminatoria al Mundial de Suráfrica 2010, en el que predominaron los fuertes marcajes en la medular y en el que los dos equipos acusaron falta de creatividad.
Con el resultado, la selección albiceleste llegó a once puntos en el segundo puesto de la clasificación, dos menos que el líder Paraguay, mientras que la canarinha quedó cuarta, con nueve unidades, una menos que Colombia, detalló Efe.
El seleccionador brasileño, Dunga, y su colega argentino, Alfio Basile, introdujeron cambios en sus alineaciones con el objetivo de mejorar la imagen que dieron ambos conjuntos en sus compromisos del pasado fin de semana, cuando Brasil perdió 2-0 con Paraguay, en Asunción, y Argentina empató 1-1 ante Ecuador, en Buenos Aires.
Ambos entrenadores robustecieron la zona ancha.
Dunga, que anoche recibió epítetos de "burro" y "adiós", apostó por dar entrada a hombres fuertes, como Julio Baptista en la media punta y Adriano en la delantera, mientras que Basile encomendó la manija del equipo a Jonás Gutiérrez, para acompañar a Riquelme, y la punta a Julio Cruz, en detrimento de Sergio Agüero.
Con más vocación ofensiva, Brasil asumió la batuta del partido, pero encontró muchas dificultades para superar el fuerte marcaje de los argentinos en el centro del campo.
Primero Anderson y después Diego, que lo sustituyó en la primera mitad luego que se torciera el tobillo, fueron marcados de cerca por la pareja de volantes argentinos formada por Fernando Gago y Javier Mascherano, que desarmaron de forma eficiente a los brasileños en la línea de creación.
Los argentinos sólo permitieron dos ataques con peligro en la primera mitad, fruto de dos acciones rápidas de Robinho.
En la primera parte, el jugador regateó en la frontal del área y le sirvió la bola a Julio Baptista, que remató a bocajarro pero se topó con una mano providencial del portero argentino Roberto Abbondanzieri. El rechace le cayó a Robinho, que remató al cuerpo del guardameta.
En la siguiente jugada, Robinho recibió un balón largo en la banda, llegó a la línea de fondo y superó en el uno contra uno al guardameta argentino fuera del área grande. Sin embargo, al salir del regate, resultó desarmado por tres zagueros.
Argentina sólo creó peligro en el primer tiempo en un remate de cabeza de Cruz, tras centro de Gabriel Heinze, que el portero Julio César detuvo.
Lionel Messi, estrella del Barcelona, estuvo muy marcado y en la primera mitad sólo consiguió librarse de los defensores brasileños en una ocasión, en la que disparó desviado.
Los duros marcajes y las constantes faltas volvieron a dificultar la circulación del balón en la segunda mitad. Cerca del final, Messi dispuso de una ocasión pero su remate se perdió por la línea de fondo.