Bruselas. - La Unión Europea aprobó la ampliación de la semana laboral optativa máxima de 48 a 65 horas así como otorgar más derechos a los trabajadores temporales en las 27 naciones del bloque.
El acuerdo pone fin a un atascamiento de cuatro años entre los países partidarios de la ampliación, encabezados por Reino Unido, que defendía una jornada laboral más flexible que permitiera a los obreros trabajar horas extra, y los que exigían más derechos laborales, como Francia. Al final, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania votaron a favor; sólo España votó en contra, citó AP.
La ministra del Trabajo y Asuntos Sociales de Eslovenia, Marjeta Cotman, que presidió dos días de negociaciones en Luxemburgo, dijo que el acuerdo dará a los trabajadores mejores derechos y más flexibles.
"Hemos logrado equilibrar la seguridad del empleo de los trabajadores y la flexibilidad del mercado laboral", indicó Cotman.
Reino Unido decidió otorgar a los 8 millones de trabajadores temporales de la UE las mismas condiciones que los empleados fijos -a no ser que fuera pactado en un contrato laboral colectivo- pero mantuvo su apoyo a la derogación de la semana laboral obligatoria de 48 horas, adoptada en 1993.
Los trabajadores no pueden ser obligados a renunciar a la semana laboral 48 horas, pero pueden hacerlo mediante un acuerdo con los sindicatos y otros organismos del trabajo.
El proyecto de ley fue redactado tras fallar la Corte Europea de Luxemburgo en el 2000 que el tiempo pasado en espera cuenta como tiempo trabajado a efectos de salario, pagas extras y beneficios laborales.