Madrid.-Según publica el diario español ABC, el piloto de Fórmula Uno Lewis Hamilton está empezando a dejar de ser gracioso para la influyente prensa británica ya que le critican por dejarse influenciar por sus contratos publicitarios.
El jueves pasado fue la gota que colmó el vaso. El piloto acudió a un acto de uno de sus patrocinadores en Estambul donde debutó como actor. El periódico Times, de referencia en Inglaterra, le lanzó un dardo recomendándole que contratase un asesor de imagen en vez de tener en ese cargo a su padre, el mediático señor Anthony, como mano derecha.
"La desastrosa representación de Lewis el jueves, cuando estuvo suspendido en un trapecio, debería hacerle comprender la importancia de tener un asesor a su medida para protegerle de semejantes desventuras", se puede leer. "Parecía una mezcla de Peter Pan y un astronauta", continúa.
La prensa inglesa pone de ejemplo a Michael Schumacher. Cuando el piloto alemán dejó la competición para dedicarse, entre otras cosas, a la publicidad, contrató una asesora de prensa profesional, Sabine Kehn, para gestionar su imagen.
La página web de Autosport recoge las declaraciones de un gurú inglés de las relaciones públicas, Max Clifford. "Estamos hablando de un chico que tiene que ser respetado, no ridiculizado". En el caso de Hamilton la publicidad y la imagen pueden ser más complicadas que manejar un monoplaza.