JUAN CERMEÑO
EL UNIVERSAL
Desde el pasado fin de semana se encuentra el venezolano Alexander "Explosivo" Muñoz en México para el combate del sábado contra el local Cristian Mijares, en el que ambos arriesgarán sus porciones del cetro mundial del peso supermosca.
Muñoz, quien tiene en su poder la diadema que reconoce la Asociación Mundial de Boxeo, AMB, debe estar consciente del riesgo que corre al acudir a suelo azteca para enfrentar a Mijares, poseedor del cetro que avala el Consejo Mundial, CMB.
Aunque el venezolano señaló que no le importa de dónde procedan los jueces que designen, el hecho de que hayan intentado incluir oficiales mexicanos debe haberlo hecho reflexionar sobre los riesgos a que se expone, que no serán sólo ante Mijares cuando estén sobre el ring.
Lo normal es que los jueces procedan de países distintos a los de quienes se enfrentan, y que se trate de evitar que cuando el combate se realiza en el país de uno de los contendientes hayan oficiales locales, como se quería hacer.
Observando las características de los rivales, Mijares, un peleador de buena técnica, rápido de manos y en sus desplazamientos, pero sin pegada contundente; y Muñoz, de fuerte pegada, regular técnica y movilidad, la vía más indicada para el triunfo del mexicano es a través de las tarjetas; mientras que para el criollo la del nocaut aparece como primera opción, por lo que de fallar en la intención de acabar el combate antes del límite necesitará jueces neutrales para juzgar su desempeño.
Así las cosas, Muñoz necesitará una magnífica preparación física, porque seguramente la intención de Mijares será transitar los doce asaltos y el venezolano requerirá estar en la mejor forma para recorrer todo el trayecto, de ser necesario, con la mayor reserva, sobre todo por el planteamiento que ha señalado llevará al combate: buscar al rival desde el primer campanazo, lo que le representará un gran desgaste.
Muñoz no ha ganado por la vía rápida en sus más recientes cinco peleas por títulos mundiales, y sin duda que esta será su presentación más difícil, por el significado ya que es unificatoria, así como por la calidad del rival al que enfrentará.