MARIELA LEÓN
EL UNIVERSAL
En la zona industrial de Matanzas, en Ciudad Guayana, específicamente
en los altos hornos de Sidor, el presidente Hugo Chávez
firmó la Ley Orgánica de Siderurgia que "le permite
al Estado recuperar el control" de la planta y, al mismo tiempo,
suscribió el contrato colectivo entre el Gobierno y el
Sindicato Único de Trabajadores Siderúrgicos y sus
Similares (Sutiss) para el período 2008-2010.
Luego de hacer un recorrido por la extensa superficie de
la factoría, el jefe de Estado se dirigió a los
trabajadores y les informó que el ministro de Industrias
Básicas y Minería (Mibam) y presidente de la Corporación
Venezolana de Guayana (CVG), es el nuevo presidente de Sidor.
"No podemos fracasar", le dijo el mandatario a Rodolfo Sanz.
"Pido a los trabajadores que con espíritu unitario y
democrático, designen al vicepresidente o vicepresidenta"
de la empresa, para convertirla en un centro de producción
socialista.
Precisó el establecimiento de una comisión, integrada
por los trabajadores, los ministros del Trabajo, Roberto Henández
y de Industrias Ligeras y Comercio, Willian Contreras y el
general José Gregorio Montilla Pantoja, comandante del
TO5 y de la V Brigada de Infantería de Selva, quienes
deberán asegurar la transición de la acería
privada a la estatal. "Una fecha tope para lograr la transferencia
plena de Sidor al Estado venezolano es el 30 de junio de este
año".
Al ahondar sobre la Ley siderúrgica que promulgó
y que será publicada hoy en Gaceta Oficial, Chávez
indicó que ese instrumento permitirá "la ordenación
de todo el sector, desde las minas hasta las fábricas
de acero".Y protegerá a los trabajadores con la inamovilidad
laboral.
Dijo además que a partir de este momento Sidor se denominará
Siderúrgica Socialista Alfredo Maneiro, en homenaje al
líder fundador de La Causa R, ideólogo de luchas
laborales en Sutiss y populares en ProCatia.
Viejo sindicalismo
El Presidente felicitó a los trabajadores por "esa batalla"
que libraron hasta conseguir el "mejor contrato colectivo"
de la acería. "Es un día histórico. Empieza
un proceso para reordenar el sistema económico y social
de la empresa y de sus conexiones con el entorno. Mucha tela
hay que cortar dentro de Sidor".
"Yo no vengo como patrono", advirtió a los asistentes.
"El Estado no es patrono, es un Estado obrerista. Vengo como
compañero. Ustedes comienzan ahora a sentir, cada día
más, la diferencia radical que hay entre el perverso
modelo capitalista que explota al trabajador para enriquecer
a los dueños de la producción, a través de
la propiedad privada".
Insistió en que "la relación interna" en Sidor,
"tiene que cambiar, de conflicto permanente" y entablarse
una relación "de afecto, de discusión sana, de entendimiento,
para avanzar en sentido correcto. No a los viejos vicios,
al viejo sindicalismo, hay que terminar de borrarlo del mapa.
Se impone la unidad de los trabajadores".
Por eso pidió a quienes son líderes sindicales
actualmente o quienes pretenden serlo que no recurran al chantaje
o la manipulación para reclamar reivindicaciones y ganar
votos para futuros comicios sindicales. "No acepto manipulaciones
ni chantajes de ningún tipo".
Asentó que necesita "trabajadores conscientes. Nadie
me va a chantajear, conmigo se equivocan aquellos que quieren
jugar al viejo sindicalismo. El que ande alentando divisiones
es un contrarrevolucionario".
Con información de Sailú Urribarrí
Núñez