LUISCARLOS GONZÁLEZ
EL UNIVERSAL
Nunca antes en sus siete años en las Grandes Ligas,
Francisco Rodríguez había tenido un inicio de temporada
tan brillante. Sus 14 salvados en 15 intentos son más
que una marca personal o el tope para un apagafuegos en las
mayores; son el símbolo de su evolución como cerrador.
Ya no necesita una recta de 95 millas para preservar las victorias
de su equipo, ni es el ilustre ponchador de campañas
anteriores, pero su sapiencia lo ha convertido en el cerrojo
más efectivo de la instancia.
Y es que razón tenía "el Kid" cuando afirmó
que tarde o temprano sus números iban a ser los mejores
de las Grandes Ligas.
"Cuando a principios de temporada mi efectividad era 6.14
y los medios de comunicación decían que ya no era
el mismo, siempre aseguré que me iba a recuperar y que
mi récord iba a ser el mejor", dijo Rodríguez.
"Para mí lo más importante es estar saludable y
gracias a Dios lo he estado", agregó.
Aunque ahora el venezolano saborea las mieles del triunfo,
el 2008 no empezó de la mejor manera para él. Primero
tuvo que lidiar con el revés en el arbitraje salarial,
y después sufrió leves esguinces en sus dos tobillos,
que le dificultaron comenzar la zafra al 100%. Pese a todo,
ni los estelares Jason Isringhausen, Joe Nathan y George Sherrill
(todos con 11 rescates) han podido robarle el protagonismo.
El show de Francisco apenas está comenzando.
"Cada vez que subo al mon-tículo lanzo con el corazón.
Doy el alma en el terreno de juego, por eso cuando muchos
aseguraron que mi recta y slider no eran las mismas de 2007,
me dolió mucho", explicó K-Rod.
"Poco a poco retomé mi nivel y eso es lo que importa.
No sé si mi recta es más o menos veloz, pero si
sabes localizar tus envíos la potencia de los mismos
pasa a un segundo plano", dijo.
Desde la temporada de 2005, cuando "el Kid" asumió el
rol de cerrador de los Angelinos, su habilidad para ponchar
siempre ha sido alabada. Sin embargo, ahora sólo acumula
10 abanicados, 17 menos que hasta la fecha sumó en 2007,
mientras que su efectividad se ha elevado los últimos
cinco años de 1.93 a 3.07.
"Los fanáticos creen que soy una máquina, pero
siempre vas a tener altibajos, lo importante es saber recuperarte".