Dioner Navarro. El caraqueño, quien
será por segundo año consecutivo el receptor titular
de las Rayas, tendrá la misión de mejorar sus números
ofensivos esta temporada, ya que tuvo un paupérrimo average
de .227, sacudió nueve jonrones y remolcó sólo
44 carreras en 2007. Desde que firmó con los Yanquis
de Nueva York el 21 de agosto de 2000, Navarro mostró
grandes aptitudes defensivas, y su habilidad para guiar a
los lanzadores es su mayor fortaleza. Además de la camiseta
de los Mulos y de Tampa Bay, ha vestido la indumentaria de
los Dodgers de los Ángeles y en cuatro años en el
mejor beisbol del mundo ha devengado un salario de 731 mil
dólares. El careta, que se ausentó del spring training
durante varios días debido a una emergencia familiar,
llegó en condiciones físicas envidiables.
Héctor Giménez. El nativo de San
Felipe se ganó la invitación a los campos de entrenamiento
de las Rayas luego de vivir una buena temporada con los Tigres
de Aragua en el beisbol profesional venezolano, donde promedió
.269 de average e impulsó 23 carreras en la ronda eliminatoria.
Giménez, quien sólo ha tenido dos turnos al bate
en las Grandes Ligas con los Astros de Houston en 2006, intentará
ganarse un cupo en el equipo en lo queda de los entrenamientos
primaverales, sin embargo luce poco probable que lo alcance.
La renovación de la organización podría darle
más posibilidades de regresar a las mayores a mediados
de la zafra, aunque competir con figuras consagradas dentro
del equipo como su compatriota Navarro o Carlos Peña
-el bate más temido de Tampa Bay- no será fácil.