Si usted escucha el nombre de Trey Hillman, el nuevo manager de Kansas City, y le es totalmente desconocido, eso no significa necesariamente que usted no sepa nada de beisbol. De hecho, en este lado del planeta pocas son las personas que conocen la trayectoria del piloto de los Reales para la campaña 2008.
Y es que Hillman, de 44 años, nunca ha jugado ni dirigido en las Grandes Ligas.
Antes de aceptar el cargo con los Reales, tenía cinco años como estratega en el beisbol japonés, donde convirtió al Nippon Ham Fighters en un conjunto ganador, que arribó durante dos años consecutivos a la serie final de esa liga. Ahora tendrá ante sí el gran reto de estar a la cabeza de un club perdedor, que no llega a la postemporada desde que conquistó el título de la Serie Mundial en 1985.
Pero esto no significará novedad para el piloto que guió a Hokkaido Nipón Ham Fighters a ganar la Serie Japonesa en 2006, el primer título nacional de la franquicia en 44 años.
En Kansas City parecen estar acostumbrándose a la idea de ocupar la última casilla de la división Central de la Liga Americana, por lo que cualquier resultado positivo que alcance será bien visto por la organización y los fanáticos.
Antes de su aventura en la pelota de Japón, Hillman pasó 13 años dirigiendo en el sistema de ligas menores de los Yanquis de Nueva York, y fue nombrado Piloto del Año en tres ocasiones. Tal vez por ello su nombre salió al ruedo cuando los Mulos recibieron la negativa del manager Joe Torre de mantenerse al mando. Pero su contratación quedó en simples rumores. Ahora está a cargo de los Reales, unos Reales muy distintos a los Bombarderos del Bronx. De eso no cabe duda.