Magglio Ordóñez. El flamante campeón
bate de la Americana. Viene de una zafra espectacular en la
que conquistó las marcas vitalicias de dobles (54) e
indiscutibles (216) para un pelotero nativo, todo esto sin
olvidar el astronómico promedio con el madero (.363)
que le permitió dominar la disputa con Ichiro Suzuki
por la corona de bateo. Además se convirtió en el
primer tigre en sacudir un par de vuelacercas en un mismo
inning desde que Al Kaline lo hiciera en 1955. Un cuarto bate
de lujo, dentro de una alineación de lujo.
Miguel Cabrera. Sin duda que la llegada
del antesalista maracayero convierte al lineup del manager
Jim Leyland en el más temible de los últimos tiempos
en las Grandes Ligas. Batea .313 con 138 jonrones y 524 carreras
empujadas en cinco temporadas. Además ha conectado más
de 30 vuelacercas y ha empujado 100 carreras en cuatro de
cinco zafras. Todo eso perteneciendo a un equipo en donde
era una figura solitaria que carecía de alguien que lo
respaldara en el lineup. Ahora verá mejores lanzamientos
en sus visitas al plato.
Carlos Guillén. Se muda a la primera
base para evitar lesionarse con frecuencia. Es un toletero
peligroso e inteligente, que siempre conecta el hit importante
en el momento oportuno.
Yorman Bazardo. En 2007 conquistó dos
triunfos en las mayores para causar una excelente impresión
en la organización.
Armando Galarraga. El año pasado debutó
en las mayores con Texas luego de ganar nueve juegos en Doble
A.