Santiago de los Caballeros.- Los Tigres de Aragua jugaron con el corazón, pero lamentablemente sólo con ímpetu no se ganan los partidos. Y es que la ausencia de 14 jugadores clave y de los batazos oportunos pesaron demasiado. Los Yaquis de Obregón, por su parte, reaccionaron en la recta final del torneo y después de quitarle el invicto a los Tigres de Licey, derrotaron ayer 7 carreras por 5 a los venezolanos en la última jornada del Clásico.
Pese a que ambos planteles sólo jugaban por honor, el cotejo resultó muy disputado y no se decidió hasta que la ofensiva mexicana detonó con cinco carreras en el noveno inning.
Con el marcador 2-2, Albino Contreras abrió el noveno con un doble frente al relevista Andrew Lorraine, quien fue reemplazado por Víctor Moreno después que Oscar Robles remolcó a Contreras con línea al jardín izquierdo. Sin embargo, todo fue vano y Jorge Padilla, Robert Saucedo y Reggie Taylor remolcaron las carreras que definieron el encuentro, reseñó AP.
Venezuela contestó con tres en la parte baja de ese mismo capítulo, pero no le alcanzó para alcanzar a los Yaquis, que dejaron su récord, al igual que los venezolanos, en 2-4.
"Cuando tú tienes un juego como el de ayer, que ganas en la décima entrada, vienes con la moral en alto. Queríamos ganar el último juego, y lo hicimos", dijo Robles.