Lisboa.- Los padres de la niña británica
Madeleine McCann dijeron hoy que no van a desistir de buscar
a su hija, desaparecida hace 19 días, y anunciaron que
mañana miércoles rezarán por ella en el santuario
portugués de Fátima.
Kate y Gerry McCann agradecieron, en declaraciones a los
periodistas, el apoyo que han recibido en la campaña
internacional para encontrar a Madeleine y aseguraron que
van a mantener todos los esfuerzos para que aparezca sana
y salva.
Gerry McCann regresó hoy al sur de Portugal, donde permanece
con su familia desde que desapareció la niña, tras
un viaje de 24 horas al Reino Unido para hablar con los organizadores
de la campaña a favor de Madeleine, cuya página
web ha recaudado ya 170.000 euros y por la que se ofrecen
recompensas de más de 4 millones de euros, informó
Efe.
Cuando la falta de noticias y de avances en las investigaciones
ha hecho que se marchen de Playa de la Luz la mayor parte
de más de un centenar de enviados de la televisión
y los diarios británicos, los McCann quieren que se mantenga
la atención internacional sobre la niña, que cumplió
4 años una semana después de su desaparición.
En la visita a Fátima, donde el pasado 13 de mayo se
conmemoró el 90 aniversario de las apariciones de la
Virgen, los McCann quieren rezar por su hija y agradecer todos
los apoyos recibidos.
Los padres de la niña británica han demostrado
una gran religiosidad y, acompañados por sus hijos mellizos
de 2 años, no han dejado de acudir ningún día
a la iglesia de Playa de la Luz desde que Madeleine desapareció.
La Policía lusa entretanto seguía sin facilitar
información nueva sobre el caso, que lleva con mayor
discreción desde su última rueda de prensa, el jueves
de la semana pasada.
No obstante, fuentes policiales comentaron a diversos medios
que sus pesquisas, interrogatorios y registros siguen sin
aportar indicios sobre el paradero de la niña.
Aunque las autoridades no confirmaron su nombre públicamente
filtraron que tienen como sospechoso oficial a Robert Murat,
un británico que vive cerca del hotel donde desapareció
Madeleine mientras sus padres cenaban en el restaurante del
establecimiento.
Los investigadores portugueses aún siguen haciendo indagaciones
en el entorno al británico, quien se declaró inocente
y se encuentra en libertad pero con prohibición de abandonar
el país sin permiso.