París. Aunque pidió disculpas por el cabezazo
que propinó a Marco Materazzi en la final del Mundial,
el francés Zinedine Zidane dijo no estar arrepentido de
su acción.
En una entrevista que fue transmitida en diferido por la
televisión francesa, Zidane dijo que fue insultado con
palabras muy duras, y en varios momentos del partido, por
el italiano. Por ello dijo no lamentar su gesto, pues eso
implicaría aceptar que Materazzi tenía razón,
informó EFE.
"Me disculpo ante los niños que han visto eso. Por
supuesto que no es un gesto a imitar. Deseo decirlo alto
y fuerte porque fue visto por dos mil millones de telespectadores
y millones y millones de niños. Por obligación
ante ellos, me disculpo y lo digo alto y fuerte. Y también
ante las personas y los profesores que están allí
para educar a estos niños y mostrarles las cosas que
no deben hacer. Ante todos ellos me disculpo. Pero lo siento,
no puedo arrepentirme porque sería darle la razón
a todo lo que me dijo, y no, no tiene razón".
Preguntado sobre el contenido exacto de las observaciones
de Materazzi, Zidane indicó que eran cosas muy personales,
que afectaban a la madre y a la hermana: "Lo escuchas
una vez, e intentas irte. Es lo que hago, porque yo en
realidad me voy. Lo escuchas dos veces, y luego la tercera
vez. No basta con sancionar siempre la reacción".
Zidane, elegido Mejor jugador de la Copa del Mundo
por la FIFA, volvió de nuevo sobre las circunstancias
exactas del incidente ocurrido en el minuto 110 del
encuentro, que causó su expulsión: "No había
ningún contencioso antes (con los italianos) aunque
había roces entre los jugadores. Así es el
juego, es de esa manera desde siempre, más en una
final de Copa del Mundo. Es justo en ese momento cuando
me tira de la camiseta. Le digo que deje de tirarme
de la camiseta. Que si la quiere, se la cambio al final
del partido. Entonces él dice unas palabras, palabras
que son muy duras y las repite varias veces. Palabras
que a veces son más duras que los gestos. Es algo
que, en cualquier caso, se hace muy rápidamente.
Son palabras que me afectan en lo más profundo".
Zidane precisó que acudirá a la convocatoria
de la comisión de disciplina de la FIFA, que
abrió una investigación sobre su gesto y
reclamando sanciones contra Materazzi: "Hay un motivo
para hacer lo que hice. ¿Creen ustedes que en
un final de la Copa del Mundo, cuando estoy a diez
minutos del final de mi carrera, yo voy a hacer un
gesto como ése porque eso me causa placer?".