París. La lucha contra la gripe aviaria, que podría
provocar una pandemia, necesita una coordinación de los
esfuerzos y una mejor vigilancia de la evolución del virus
en las aves y en los humanos, advirtieron ayer expertos mundiales
en París.
Haciendo referencia a las tres pandemias de gripe del siglo
pasado _gripe española en 1918, gripe asiática en
1957 y gripe de Hong Kong en 1968_, Albert Osterhaus, virólogo
en el Centro Médico Erasmus de Rotterdam, en Holanda,
dijo que hay posibilidades de que se produzca otra pandemia.
"¿Cuáles son los riesgos que pueden producirse
con el H5N1? No lo sabemos, pero si no es el H5N1 será
otro virus", resumió, invitando a reforzar la vigilancia
y a "compartir las informaciones lo antes posible, lo que
no sucede actualmente".
Para evaluar el riesgo de epidemia en el mundo, los expertos
deben investigar la evolución del virus H5N1, del
cual se estima que existen dos o tres variantes.
"Hay variaciones genéticas y dos grupos principales
del virus H5N1", recordó el doctor Guenael Rodier,
director regional Europa de la Organización Mundial
de la Salud (OMS).
Para Sylvie van de Werf, del Instituto Pasteur, la
transmisión sucesiva del virus entre varios enfermos
de la misma familia en Indonesia, hecho confirmado
por la OMS, no tiene "nada de alarmante", ya que la
cadena de transmisión se detuvo posteriormente.
Otros casos sospechosos de transmisión entre
humanos fueron registrados en 2004 en Vietnam y
en Tailandia.
"Cuando se detiene, comienza de cero, los focos
de nuevas contaminaciones son los virus que circulan
entre las aves", precisó a la AFP.
El virus H5N1 tiene posibilidades limitadas
de propagarse entre hombres, porque no dispone,
salvo en algunas excepciones, de las características
para infectar las células situadas en lo
alto del aparato respiratorio, al menos por
el momento.
Según un estudio presentado durante
el congreso en París por el doctor Erich
Hoffmann, del St. Jude Children's Hospital
de Memphis (Estados Unidos), aunque el virus
sea capaz de infectar estas células,
"no se transmite eficazmente" entre humanos.
Existen otros factores que determinan la
capacidad del virus para multiplicarse,
particularmente la temperatura, más
baja junto a la garganta que en el fondo
de los pulmones, precisa la especialista
Van de Werf.