Madrid.- El presidente de la petrolera española
Repsol-YPF, Antoni Brufau, expresó hoy su deseo de que
Bolivia sigua el ejemplo venezolano de las compañías
petroleras mixtas.
"Venezuela es un buen ejemplo de cómo se ha de pactar
un cambio de modelo en el que al final casi todas las compañías,
a excepción de un par, han migrado hacia un nuevo modelo
de empresas mixtas", afirmó Brufau a la prensa luego
de una conferencia en Barcelona.
El gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez ordenó
convertir en empresas mixtas a 32 convenios operativos con
petroleras privadas firmados en la década del 90, que
producían 500.000 barriles diarios, reseñó
AFP.
Respol-YPF es una de las compañías petroleras más
afectadas por la nacionalización de los hidrocarburos
que lleva adelante el gobierno boliviano que presidente el
ex dirigente indígena y cocalero Evo Morales, tal como
había prometido en su campaña electoral.
Según el decreto presidencial boliviano, las empresas
foráneas tienen 180 días -a partir del primero de
mayo pasado- para renegociar sus contratos.
Brufau se declaró optimista frente a las negociaciones
que el Estado boliviano y la petrolera española están
llevando adelante pues "sólo un acuerdo puede beneficiar
a ambas partes, que no se trata de que si hay reglas del juego
claras y seguridad jurídica le irá bien a Repsol,
es que le irá bien también a Bolivia".
Por medio de su filial Andina, Repsol-YPF controla un 25,7
por ciento de la producción de gas en Bolivia, segundo
reservorio gasífero de América Latina con 1.550
millones de metros cúbicos.
"Ojalá todo vaya bien, pero si no, iremos a defender
nuestros intereses. Iremos a los tribunales", advirtió
Brufau en el caso de no alcanzar un acuerdo con el gobierno
de Bolivia.
El presidente de Repsol-YPF, en ese cargo desde 2004, relativizó
el peso de Bolivia en la compañía que dirige pues
sólo representa el 10 por ciento de las reservas totales
de gas del grupo petrolero.
"Bolivia es importante como cualquier otra participación
de Repsol, pero relativamente menor. Una crisis en Bolivia
no tiene por qué impactar a Repsol ni en su cuenta de
resultados, ni en su producción, ni en nada de una forma
significativa", sostuvo Brufau.
De su lado, el ministro español de Asuntos Exteriores,
Miguel Angel Moratinos, reiteró el miércoles ante
el pleno del Senado que la solución a la crisis abierta
con Bolivia tras el anuncio de nacionalización de los
hidrocarburos "sólo puede llegar con diálogo y cooperación".
Moratinos reafirmó el compromiso del gobierno en hacer
"todo lo posible" para defender los intereses de las empresas
españolas en esa nación andina.