ESTEBAN ROJAS
EL UNIVERSAL
Valencia.- Alex González tendrá un nuevo
reto tras la Serie del Caribe: demostrar a los Medias Rojas
de Boston que tienen campocorto para rato.
"Voy a salir a hacer mi trabajo, quiero rendir en una temporada
que es importante para mí", dijo González, quien
firmó por tres millones de dólares y una campaña
con los Medias Rojas tras haberse mantenido con los Marlins
de Florida desde su debut en las mayores en 1998. "Voy a pasar
a la Liga Americana, donde se juega un beisbol diferente,
y tengo que estar concentrado".
El shortstop venezolano se reportará a unos entrenamientos
primaverales distintos, pues prueba suerte en un nuevo equipo
tras salir de la organización donde ganó la Serie
Mundial de 2003 junto a Miguel Cabrera, Ugueth Urbina y
Oswaldo Guillén. Nuevos tiempos para el criollo, quien
también tiene que demostrar que la lesión que
le afectó en 2005 es cosa del pasado.
Estudiar los nuevos lanzadores que tendrá enfrente
es la primera tarea que tiene en agenda tras saltar de
la Liga Nacional a la Americana.
"Voy a reportarme desde bien temprano al spring training
para ir adaptándome a muchos de los pitcheos quebrados
que voy a ver, tengo que aclimatarme", apuntó.
"Quiero tener una buena temporada en Boston y ganarme
la oportunidad de un contrato por varios años".
González, pese a todo, no se pone presión
y confía en sus posibilidades.
"La meta es jugar la pelota como la he venido jugando
en todos los años que he estado en Grandes
Ligas, hacer mi trabajo, ayudar más que todo
con mi defensa", expresó sobre el terreno del
estadio José Bernardo Pérez. "Si ellos
buscan un shortstop para varios años, ojalá
pueda estar ahí".
González cubre la vacante dejada por el
colombiano Edgar Rentería, quien no pudo
establecerse en el puesto que perteneció
por casi una década a Nomar Garciaparra,
alguien que se llegó a convertir en un símbolo
para los fanáticos patirrojos.
El venezolano ha demostrado su calidad, incluso
fue al Juego de Estrellas en 1999, pero viene
de una campaña en la que su desempeño
cayó sensiblemente, en especial en el apartado
ofensivo, pues bajó desde 23 jonrones en
2004 a apenas cinco en 2005 y de 79 remolcadas
a 45.
Quiere dejar claro que puede volver a los
primeros planos. Llegar al Fenway Park, un
parque favorable a los bateadores de líneas,
y sabe que es su oportunidad de mejorar.