Nueva York. ¿Qué se le regala a un hombre
que ya tiene todo? Jeannette, de San Antonio (estado de Texas),
cree haber encontrado "la última sorpresa" para su marido
de largos años. Por 5.000 dólares (unos 4.200 euros),
esta mujer de 40 años pudo volver a ser virgen.
Las operaciones en las partes íntimas causan furor en
Estados Unidos. Cada vez más mujeres se operan allí
para recuperar la virginidad, hacer más estrecha la vagina,
corregir la forma y tamaño de los labios vaginales con
rayos láser o aumentar el tamaño del punto G con
inyecciones, reseñó la agencia DPA.
"Muchas de nuestras pacientes nos han confesado que ya
no están satisfechas con el aspecto (de sus partes
íntimas)", dice la página web del Instituto para
el Rejuvenecimiento de la Vagina con Rayos Láser, en
San Antonio.
Y agrega: "Señoras, ya no deben seguir avergonzándose.
Con un tratamiento de rayos láser de entre una y
dos horas de duración, el doctor Hailparn puede rejuvenecer
y dar una nueva forma a la vagina".
Los diseñadores de vaginas son la última
moda de la cirugía estética, que ofrecen clínicas
especializadas desde Los Angeles hasta Nueva York, desde
Atlanta hasta la frontera canadiense. Algunas pacientes
llegan con un ejemplar de la revista Playboy en la mano
para mostrar qué aspecto quieren tener "ahí
abajo", según cuenta el ginecólogo y propietario
de la clínica, Joseph Berenholz en Detroit.
Las mujeres que se dejan estrechar la vagina _por
7.000 dólares_ normalmente han tenido varios
hijos y se quejan de sentir poco o nada durante la
relación sexual. Algunas vuelven a casa con las
manos vacías, porque Berenholz concluye tras
examinarlas que el problema no lo tienen ellas, sino
sus parejas.
Otro es el caso de mujeres que desean un segundo
himen. En su mayoría provienen de América
Latina o Cercano Oriente, y no quieren avergonzar
a sus familias en su noche de bodas, contó
recientemente Marco Pelosi al Wall Street Journal.
A estas pacientes "las dejamos como si nunca antes
hubiera pasado nada", asegura Pelosi, quien pertenece
a un equipo médico en una clínica de Nueva
York, y sólo este año operó a unas
120 mujeres, en comparación con las dos que
intervenía por año en la década de
los noventa.
El pioniero de la cirugía en las partes
íntimas de la mujer es el californiano David
L. Matlock. Creó los términos clave
y enseñó a ginecólogos de Estados
Unidos, Canadá, Europa, el Sureste Asiático
y Australia. "La medicina también es un negocio",
confiesa Matlock sin rodeos.
El profesional asegura que su "misión"
es "simplemente" ayudar a las mujeres para alcanzar
una vida sexual plena, según aseguró
en el reality Dr. 90210 del canal de cable E!.
Leroy Young, presidente del Comité de
Nuevas Tendencias de la Asociación Norteamericana
de Cirugía Estética, cree que la
demanda es estimulada por la creciente aceptación
de la pornografía y "la incertidumbre
acerca de qué es normal".
El comité de ética de la Asociación
Norteamericana de Ginecólogos y Obstetras
está preocupado especialmente por la
publicidad de las nuevas clínicas en
populares revistas como Glamour, Harper's
Bazaar y Allure.
Especialmente las feministas están
indignadas por operaciones como la modificación
de los labios vaginales internos y externos.
Denuncian que son el último ejemplo
de cómo se obliga a las mujeres a
adaptarse a un ideal de belleza.
Sin embargo, tampoco estos argumentos
evitarían que Isabella, madre de
tres hijos, de 44 años y residente
de Detroit, vuelva a tratarse con Berenholz.
"No lo dudaría un segundo", dice.