Salvador.- Las existencias brasileñas
de café caerán a la cantidad más bajo en décadas,
ya que los suministros de los países productores se reducen
a niveles críticos, dijeron el lunes funcionarios brasileños
e internacionales.
Los inventarios de café brasileños han estado cayendo
a alrededor de 2 millones de sacos de 60 kilogramos antes
de que comience, a fines de mayo de 2006, la próxima
recolección de arábigo, mientras que las existencias
de los productores mundiales están retrocediendo a 5
millones de sacos este año, informó Reuters.
"El año próximo, Brasil tendrá las existencias
más bajas en décadas", dijo el ministro de Agricultura
brasileño, Roberto Rodrigues, en una conferencia de prensa
al cierre de la segunda Conferencia Mundial de Café en
la ciudad costera de Salvador, en el noreste del país.
"Las reservas están cayendo a un nivel crítico
en los países productores", dijo el director ejecutivo
de la Organización Internacional del Café, Néstor
Osorio. "Si el año próximo hubiese una sequía
en un productor importante, crearía un shock en el mercado",
agregó.
El ejecutivo estimó que las reservas mundiales de los
productores de café habían disminuido a la mitad,
a alrededor de 10 millones de sacos, comparado con el consumo
calculado de este año de 115 millones de sacos.
Ante la pregunta acerca de porqué los precios de futuros
habían caído en meses recientes, Osorio dijo que
los fondos especulativos habían vendido café para
comprar futuros de petróleo y habían ignorado los
fundamentos del mercado.
Si los precios del petróleo bajan, entonces aumentarían
los precios del café si los fondos muestran interés
renovado en el grano. Sin embargo, esperaba que los precios
de café permanecieran estables en alrededor de 1 dólar
la libra hasta que estuviera claro el tamaño de la próxima
cosecha brasileña.
Brasil, el principal productor y exportador mundial de café,
tendrá disponibles 40 millones de sacos de café
de la recolección y reservas de este año, pero la
demanda de exportación e importación es de 42 millones
de sacos, dijo el secretario de Producción y Agroenergía,
Linneu da Costa Silva.
"Hay un riesgo de escasez y de precios muy elevados, lo que
podría resultar en una avalancha de café", dijo,
al explicar que esto dispararía el sobrecultivo.
Costa Lima dijo que el gobierno intenta estabilizar los suministros
comprando los excedentes durante la fase ascendente del ciclo
bienal de producción de arábigo y liberando café
al mercado durante la fase descendente.
La producción de Brasil puede modificarse en 50 por
ciento anualmente debido al ciclo bienal.
Agregó que la supervisión más precisa de las
reservas y los pronósticos satelitales para la cosecha,
permitirían al gobierno anticipar la posible escasez
y ofrecer, si fuera necesario, incentivos de cultivo.
Sin embargo, Rodrigues subrayó que una importante conclusión
de la conferencia del fin de semana, a la que asistieron casi
1.200 actores del mercado provenientes de 65 países,
fue que la intervención del mercado, como las cuotas
de producción y los planes de retención, no funcionaba.
"En cambio, necesitamos invertir mucho en promover el consumo
de café", dijo el ministro, quien añadió que
los productos que agregan valor, como el café soluble,
son una buena opción, debido a que ofrecen ganancias
más elevadas y mayor estabilidad de precios.
Los pequeños agricultores también deberían
crear cooperativas para lograr un acceso más sencillo
a los créditos bancarios para invertir en mejora de calidad
y vender sus cosechas a precios más elevados, instó.