KELVY PIRELA
EL UNIVERSAL
Atrás quedaron los días de los colombianos Escobar,
Trujillo, Zapata, Herrera y Ramírez, quienes, entre todos,
hicieron 35 de los 47 goles que hizo el Monagas Sport Club
en la temporada pasada.
Ya no está Alexis "el Tanque" Acuña, quien se
fue a Carabobo; el eterno José "Cheo" Fasciana y el
prometedor Edwart Leonet se fueron a jugar en segunda división
porque la economía está mejor en Zamora. Bremer
Piñango, alma y vida del equipo en el mediocampo, volvió
al Caracas.
Todo parece indicar que Monagas, el siempre competidor,
no lo va a ser tanto esta vez. Por las ausencias, la discreta
pretemporada y el empeño del resto de los equipos,
la opción de Monagas luce lejana.
Ismael Márquez, gerente deportivo del equipo,
afirma sin que le tiemble la voz que su equipo estará
entre los primeros cuando termine la competencia. Es
natural que Márquez diga esto, pues hay que ser
más valiente para admitir que su equipo es teóricamente
débil.
Lotería colombiana
Márquez espera que de la cuarterta de
jugadores colombianos con la que cuenta, vuelva
a surgir alguno con el tino y la frialdad de Havinson
Escobar o la visión de juego y puntería
Yesid Zapata.
El directivo espera nada menos que la lotería.
Sin embargo, las fichas del Deportivo Cali:
el portero Leandro Díaz, el mediocampista
John Ocoro y los atacantes Luis Moreno y Samir
Beloyes algo tendrán para pertenecer a
tan prestigiosa organización.
Por fortuna, el equipo que dirige Franco
Fasciana no sólo contará con el
factor extranjero para salir a competir, sino
que para la campaña se hizo de los ex
jugadores del ItalChacao Juan Pablo Galavís
y Alin Giroletti, de quien esperan un valioso
aporte.
"A Galavís lo vimos haciendo un gol
de antología en el partido con Anzoátegui
y Giroletti es un destructor de los mejores
que hay en el circuito", refirió el
gerente deportivo de los orientales.
Por donde se le mire a la situación
de Monagas, está escrito que es la
hora de Carlos "Pomada" Bravo. El mediocampista,
con experiencia en la selección nacional,
está obligado a asumir el protagonismo
y demostrar que el 10 que lleva en su
espalda está bien invertido.
Sólo la explosión ofensiva
de "Pomada" y el grito de "bingo" con
algún colombiano van a romper la
imagen de débil que, de lejos,
se le nota al equipo.
Mientras eso pasa, Márquez sigue
diciendo: "vamos a estar entre los
primeros tres".
kpirela@eluniversal.com