1 de agosto de 2005 Graphic News, Londres: Códigos de barra microscópicos que almacenan información pudieran proteger artículos valiosos al facilitar la comprobación de los antecedentes de propiedad, en caso de ser robados.
Científicos del Laboratorio Nacional de Física de Gran Bretaña (NPL, por sus siglas en inglés), en Teddington, cerca de Londres, usaron nanotecnología para desarrollar un código de barras en un cubo que puede albergar el equivalente de 1,5 millones de palabras o dos biblias del Rey James.
Este cubo de silicio, de apenas 30 micrómetros, o la tercera parte del grosor de un cabello humano promedio, está revestido por una capa de plástico transparente de polimetil metacrilato, con un espesor de 100 nanómetros.
Es difícil visualizarlo en el mundo de las dimensiones de la nanotecnología: un nanómetro equivale a una trillonésima parte de un metro, o una millonésima parte de un milímetro, y un micrómetro es la milésima parte de un milímetro. El límite de la visión humana es aproximadamente la mitad del ancho de un cabello: unos 50 micrómetros.
Para almacenar la información, se utiliza un haz electrónico para horadar 90.000 pequeños cuadros en el revestimiento plástico de cada lado a cinco distintas profundidades. La posición y profundidad de cada cuadro son únicas, por lo que la data puede codificarse y almacenarse digitalmente.
Una vez creado, el nanocódigo de barras puede fijarse a superficies duras o tejerse en el lienzo de las pinturas. Para leer la data, se digitaliza el cubo línea a línea con la ayuda de un microscopio electrónico.
"Uno no puede ver ni sentir el cubo, ni aunque lo palpe con el índice y el pulgar", señaló el investigador de NPL, doctor Alexandre Cuenat. Difícilmente los delincuentes se percaten de que el dispositivo está protegido, y no podrán leer ni duplicar el código, porque está codificado y es inviolable.
Fuente: New Scientist