JAVIER BRASSESCO
EL UNIVERSAL
Chances matemáticos hay, eso no se niega. Remotos,
pero existen. El problema es otro, el detalle no es sólo
que Venezuela no dependa de sí misma para clasificarse,
sino que para alimentar las ilusiones hay que contar con una
victoria de la vinotinto sobre Brasil... ¡En Brasil!
Lo mejor es dejarse de engaños, apagar la calculadora,
pensar que fue bonito mientras duró y hacer énfasis
en lo bueno que resultó este proceso para el fútbol
venezolano, que al fin y al cabo mejoró al punto que
todavía las matemáticas dan una oportunidad cuando
faltan tres jornadas.
Eso, sólo eso, es una victoria para un país que
tenía la temprana eliminación de su equipo de
fútbol como algo tan lógico e inevitable que ya
nadie se quejaba cuando la misma finalmente ocurría.
El haber sentido a la selección y conocer a sus jugadores
es algo nuevo para prácticamente todos los venezolanos
(con la excepción de los andinos, que jamás han
dejado de estar atentos a esa camiseta vinotinto).
Venezuela apagó la llama de la esperanza y puso
a sonar el Alma Llanera en el estadio Nacional de Santiago
al no poder superar a Chile. Se acabó la fiesta,
como canta Serrat, y el sol nos dice que llegó el
final. Al menos queda el consuelo de pensar que por un
momento pareció posible, que "por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual".
Habla la calculadora
Pero si alguien se empeña de todas formas
en insistir en las posibilidades de la selección
venezolana, pues nada, saquemos la calculadora,
esa misma que recomendamos apagar párrafos
atrás.
Venezuela tiene quince unidades y tiene tres
partidos por disputar: como local ante Perú
y Paraguay y como visitante contra Brasil. Aun
haciendo seis en esos tres encuentros, esos 21
puntos serían insuficientes para clasificar,
pues ya en este momento, y sin contar los partidos
que faltan, hay cuatro equipos con mayor puntaje:
Argentina, Brasil, Ecuador y Paraguay.
Quedaría sólo el quinto puesto, que
otorga la posibilidad del repechaje contra el
ganador de Oceanía (que se definirá
en octubre entre Australia y Nueva Zelanda).
Pero resulta que dos equipos (Colombia y Chile)
ya tienen veinte puntos cada uno y se enfrentan
entre ellos. Y también está Uruguay,
que tiene tres unidades más que Venezuela
y tiene un juego pendiente contra Colombia en
Montevideo.
La única opción es que también
se le gane a Brasil en Brasil. Que cada quien
saque sus conclusiones.