Ginebra.- El primer tratado internacional
destinado a reducir el consumo del tabaco entró
en vigor este domingo bajo la égida de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que espera luchar así contra
este flagelo responsable de cinco millones de muertes
al año en el mundo.
''Es un momento histórico para la salud pública
porque la Convención marco de la lucha anti-tabaco
proporciona más herramientas a los países para luchar
contra el tabaquismo y salvar vidas'', se congratuló
la OMS en un comunicado.
Perú fue en diciembre el país número 40 en
ratificar el texto, abriendo así la vía a
la aplicación de este tratado, que fue adoptado en mayo
de 2003 por los 192 países miembros de la OMS.
''La entrada en vigor de la Convención muestra que los
gobiernos están determinados a reducir la mortalidad
y la morbosidad imputables al tabaquismo'', estimó
el doctor Lee Jong Wook, director genera de la OMS, reseñó
AFP.
''Animo a todos los estados a que sean partes de la Convención
y apliquen las medidas que hagan el tabaquismo cada
vez menos atrayente y de esta forma podremos salvar
millones de vidas, resultado que será el verdadero éxito
de la Convención'', añadió el doctor
Lee, citado en el comunicado.
El texto, que persigue la prohibición de la publicidad
de los cigarrillos y la limitación del uso del tabaco
en los lugares públicos, es el primer tratado internacional
en materia de salud pública elaborado bajo los auspicios
de la OMS.
''El consumo de tabaco terminará prematuramente con
la vida de 10 millones de personas de aquí al año
2020 si no se corrige la tendencia actual'', afirma
la institución.
''Es el único producto legal que provoca la muerte de
la mitad de sus consumidores regulares. Esto significa
que de los 1.300 millones de fumadores que hay actualmente
en el mundo, 650 millones van a morir prematuramente a
causa del tabaco'', añadió.
La convención, aprobada tras tres años de negociaciones
y muchas presiones de los fabricantes de cigarrillos,
esta prevista que entre en vigor 90 días después
de su ratificación por parte de 40 estados miembros.
El 23 de febrero de este año ya había sido ratificada
por 57 países.
La Convención prohíbe completamente cualquier tipo
de publicidad a favor del tabaco, y prevé el aumento
de los precios y las tasas, las advertencias que deben
figurar en los productos, y las medidas de protección
contra el tabaquismo pasivo.
El tratado pide también la puesta en marcha de medidas
legislativas para prohibir fumar en los establecimientos
públicos y laborales, y define las reglas de etiquetaje
para los paquetes de cigarrillos, entre ellas las advertencias
a los consumidores de los peligros.
El tabaco hace perder más de 200.000 millones de dólares
cada año a países ricos y pobres: en Egipto
el coste anual del tratamiento de las enfermedades vinculadas
al tabaquismo está estimado en 545 millones de dólares,
y en China en 6.500 millones.