Bogotá. Miles de indígenas colombianos, algunos
armados con bastones de mando y vestidos con trajes tradicionales,
iniciaron una marcha, en el suroeste del país, para exigir
respeto al Gobierno y a los grupos armados ilegales.
La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC)
dio la orden de iniciar la marcha pese al llamado del presidente
Alvaro Uribe, quien pidió suspenderla con el argumento
de que sus exigencias son políticas y que la protesta
podría bloquear una importante carretera del suroeste
del país, señaló Reuters.
"Vamos a participar unos 40.000 indígenas. Queremos
rechazar todas las violaciones a los derechos humanos con
las que somos golpeados por los actores del conflicto",
dijo el presidente de la (ONIC), Luis Evelio Andrade.
Los indígenas, que provienen de varias comunidades
de los departamentos de Cauca y de Nariño, se concentraron
en el Municipio de Santander de Quilichao, 320 kilómetros
al suroeste de Bogotá, desde donde comenzaron a marchar
hasta Cali, capital del Departamento del Valle.
Andrade dijo que la marcha concluirá mañana
con una multitudinaria concentración en Cali, después
de un recorrido a pie de unos 70 kilómetros.
"Por el derecho a la vida, la alegría, la dignidad
y la libertad y para exigir que si se hacen reformas
constitucionales no afecten los derechos de los indígenas
en materia territorial ni de educación", agregó.
El presidente de la ONIC anunció que durante
la marcha no bloquearán la carretera Panamericana,
una de las más importantes que comunica el
suroeste con el centro del país.
Efectivos del Ejército y de la policía
permanecen en la zona de la marcha para evitar
bloqueos de carreteras y evitar actos de violencia.
Por otra parte, agentes de la policía
descubrieron en un vehículo abandonado
al norte de la capital, los cuerpos baleados
del ex gobernador del Meta, Carlos Javier Sabogal,
de la diputada a la asamblea del Meta, Nubia
Sánchez, y del ex candidato a la gobernación
de ese mismo departamento, Euser Rondón
Vargas. Cada uno de ellos presentó al menos
cinco impactos de balas.