JUAN CERMEÑO
ENVIADO ESPECIAL/EL UNIVERSAL
Puerto La Cruz. La de ayer será la tarde más
recordada de la deportista venezolana Adriana Carmona, una tarde
en la que Barcelona, Puerto La Cruz y Guanta, enlazados por
sus habitantes, se unieron para recibir a quien el domingo en
Atenas obtuvo medalla bronce en los Juegos Olímpicos de
Atenas.
Desde que el avión tocó pista en el Aeropuerto
Internacional José Antonio Anzoátegui de Barcelona
se desbordó la emoción, que aumentó cuando
Adriana apareció en la escalerilla y estalló una
ovación desde las terrazas de las instalaciones del terminal.
Desde el avión hasta la entrada de la edificación
caminó por un pasillo que formaron centenares de niños,
todos integrantes de las escuelas de tae kown do de la región,
organizados por los cinturones negro de cada una de ellas.
Al final de ese animado y bullicioso pasillo se encontraba
su madre, Mara de Carmona, y Adriana cumplió lo prometido:
le puso la medalla en su cuello para luego ambas fundirse
en un conmovedor abrazo, en el que también participó
Asdrúbal, el padre de la campeona.
Lágrimas y risas tenían el mismo sentido, la
solidaridad y alegría por el logro de una venezolana,
como el llanto de Ismael, un niño de unos tres años
quien reclamaba que por el tumulto que se formó en
algún momento no le habían permitido entregarle
a su campeona el ramo de flores que tenía en sus
manos, lo que al final pudo hacer.
La medallista encabezó una extensa caravana animada
por música y por miles de admiradores que esperaron
su paso a los lados de las principales calles, primero
de Barcelona, luego de Puerto La Cruz y finalmente de
Guanta, donde nació y vive la campeona.
En Guanta la esperaban todos sus vecinos, quienes
desde el domingo tienen un motivo muy especial para
celebrar, como es el de tener entre ellos a la única
venezolana que ha subido a un podio olímpico.
Adriana unió a todos sin excepción, porque
aunque las tres ciudades del recorrido de la extensa
caravana vieron afectado el desenvolvimiento normal
del tránsito, todos en la cola, desde sus automóviles,
saludaron de manera efusiva a la atleta más
querida del Estado Anzoátegui.