KELVY PIRELA
EL UNIVERSAL
Alejandro Cichero y José Manuel Rey tendrán la
tarea de anular a Fernando Morientes y a Raúl; mientras
que Alexander Rondón, Jorge Rojas y Gabriel Urdaneta, tratarán
de batir el arco que custodiará Iker Casillas, después
de dejar atrás a Puyol y a Helguera.
Hace dos años esto no parecería más que un
juego de play station, pero esta tarde se hará realidad.
Venezuela se medirá en un partido amistoso al seleccionado
de España, uno de los rivales más relevantes que
ha tenido en su existencia.
Aunque el combinado nacional carece de peso histórico
(no ha jugado un Mundial) y que por tal circunstancia es
un currículo descartable a la hora de seleccionar a
un contrincante, su ubicación en la mitad de la tabla
en la eliminatoria suramericana a Alemania 2006 y su cercanía
a los mejores 50 en el ranking de la FIFA, sopesan el "pero"
y hacen posible que partidos como éste sucedan.
Antes que España fuera posible, la vinotinto debió
someterse a jugar con sus pares de Suramérica y con
sus vecinos de Centro y Norteamérica para foguearse.
Un partido con Nigeria, efectuado en julio del año
pasado en Inglaterra, que Venezuela perdió 1-0, figuraba
como uno de los más decorosos cotejos del equipo
que dirige el técnico Richard Páez.
Esta vez ningún jugador citado por Páez dijo
que no, como sí lo hicieron cuando fueron llamados
para viajar a Japón. Es que todos saben que jugar
con una selección del nivel de exigencia que puede
brindar España, es vital para su crecimiento profesional.
Además servirá de vitrina para mostrarse a
los equipos de una de las ligas más importantes
del planeta.
Será importante el partido y su resultado, pero
más lo que le pueda dejar el conjunto ibérico
al criollo que tendrá en mente la reanudación
de la eliminatoria y especialmente a Paraguay, su
inmediato rival en la competencia oficial.
España, por su parte, comienza el proceso
de Luis Aragonés como técnico. El estratega
tiene la misión de recuperar el afecto de la
hinchada que tuvo en el fracaso del equipo en la
Eurocopa, un motivo más para despecharse.
Venezuela parece un rival vulnerable para iniciar
con buen pie su era, aunque diga que la vinotinto
se le parece a Brasil. Esa vinotinto también
fracasó en su competencia continental (Copa
América) y fue humillada con un equipo de
emergencia por la sub 23 de Japón. Será
un duelo de comienzos para ambos equipos.