Bogotá.- Dos altos oficiales de la
policía de Colombia fueron destituidos, mientras que
otros nueve efectivos fueron capturados, en medio de un nuevo
escándalo por la pérdida de 37 kilos de cocaína,
informó el sábado el director de la institución.
"Los policías infortunadamente comprometidos en este
hecho tan bochornoso, fueron destituidos, están capturados,
y los comandantes, en una medida drástica, han sido separados
de la institución", dijo el director de la policía
nacional, general Jorge Daniel Castro, informó Reuters.
El nuevo escándalo que sacude a la policía de Colombia,
la fuerza que lidera la lucha contra el narcotráfico
en ese país con el apoyo de Estados Unidos, se registró
en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.
El viernes de la semana pasada la policía confiscó
una cifra récord de al menos ocho toneladas de cocaína
en diferentes regiones del país. Uno de los cargamentos,
de 2.087 kilos, se decomisó cerca a la ciudad de Ipiales,
en el departamento de Nariño.
Posteriormente, en el momento en que la droga se iba a destruir
sólo aparecieron 2.050 kilos.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, parte de
la droga extraviada fue encontrada en poder de dos soldados
y cuatro civiles, también capturados, quienes revelaron
que la cocaína hacia parte del cargamento confiscado.
Los oficiales destituidos de sus cargos fueron el comandante
de la policía de Nariño, coronel Oswaldo Báez,
y el director operativo, José Orlando Barón.
La policía de Colombia ha afrontado varios escándalos
de corrupción en los últimos años. En noviembre,
el entonces director de la institución, general Teodoro
Campo, renunció en medio de una serie de escándalos
de corrupción, que incluyó la destitución de
un comandante por el supuesto despilfarro de dinero de un
fondo secreto destinado al pago de informantes.
Previamente Campo afrontó el escándalo por acusaciones
de que un grupo de policías en el departamento del Atlántico,
al norte del país, recibió más de un millón
de dólares por dejar pasar cargamentos de cocaína
o devolverlos a sus dueños, lo que provocó la destitución
de un comandante policial y otro del ejército.
En mayo del 2002, 71 efectivos de la policía antidrogas
fueron investigados y destituidos por el desfalco de dos millones
de dólares de ayuda de Estados Unidos destinada a combatir
el narcotráfico.
Castro advirtió que no tolerará casos de corrupción
al interior de esa fuerzas de más de 100.000 efectivos
y que no le temblará la mano para destituir a efectivos
corruptos.
Aunque durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe
se han presentado varios escándalos de corrupción
al interior de las Fuerzas Armadas, el mandatario ha sido
implacable y ha ordenado destituciones sin esperar los resultados
de las investigaciones.
Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha
contra el narcotráfico y en los últimos cuatro años
ha entregado a Bogotá más de 2.300 millones de dólares
en entrenamiento y ayuda militar.