JUAN CERMEÑO
EL UNIVERSAL
Para Lorenzo "Lencho" Parra existe una gran diferencia entre
ser aspirante o campeón mundial y, claro está, prefiere
seguir siendo campeón.
Por eso, esta vez más que nunca, se sometió a las
exigencias de los entrenamientos con el fin de retener el
título del peso mosca, que reconoce la Asociación
Mundial de Boxeo, AMB, y que defenderá mañana ante
el japonés Takefumi Sakata en el coliseo de Tokio.
Será su primera defensa del cetro que ganó el
6 de diciembre en Bayamón, Puerto Rico, por decisión
unánime ante el local Eric Morel, considerado para
el momento como el mejor peso mosca del mundo.
"Es bueno ser campeón mundial, me ha abierto muchas
puertas", asegura sin vacilar Lencho, un peleador nacido
hace 25 años en Machiques, Zulia, casado y con dos
hijas, que durante mucho tiempo integró las selecciones
nacionales de boxeo.
Hasta hace poco Lencho, además de ejercer como
boxeador, trabajaba con un compadre dedicado a la compra
y engorde de ganado, un oficio que asegura conocer desde
bastante tiempo: "Ahora somos socios, es un buen negocio".
Ese es un motivo más para ganar su combate de
mañana, ya que del resultado de éste dependerá
que aumente su actividad comercial en el futuro inmediato.
"Después de esta pelea voy a comprar una finca,
tengo que asegurar mi futuro y el de mi familia.
Además de seguir en el engorde de ganado, también
quiero incursionar en la producción lechera
y de quesos, mi esperanza es venderle leche y queso
a Parmalat", adelanta Parra.
No obstante, esos planes tienen un obstáculo
con nombre japonés, Takefumi Sakata, a quien
Lencho asegura que noqueará antes del quinto
asalto.
Y no es cuestión de decirlo, el venezolano
posee las condiciones necesarias para vencer
al aspirante asiático, de eso se aseguró
antes de viajar, para evitar que una derrota
pueda cerrarle las puertas que abrió cuando
venció a Eric Morel.